¿Cómo recuperar la biodiversidad en pozas mineras abandonadas?
El estudio, que está publicado en la prestigiosa revista
Molecular Ecology, permitió identificar
factores que aceleran la recuperación de la biodiversidad en estas pozas mineras abandonadas. Los científicos encontraron que la conexión a ríos cercanos, mas no el tiempo de abandono o las dimensiones de las pozas, es lo que más ayuda a la recuperación de la biodiversidad en estos ecosistemas impactados.
Los resultados fueron contundentes: las lagunas mineras que reciben agua durante las crecidas anuales del río Madre de Dios mostraron una riqueza de especies similar a los lagos prístinos, mientras que aquellas sin conexión hidráulica conservaron una diversidad mucho menor.
En total, se registraron 123 morfoespecies entre todos los sitios estudiados, con mayor diversidad en los cuerpos de agua conectados al sistema fluvial.
¿Cómo se usa ADN ambiental para identificar especies?
Además, el uso de ADN ambiental permitió detectar una mayor cantidad de especies que los métodos convencionales, revelando su eficacia para monitorear la biodiversidad en lugares remotos y de difícil acceso. No obstante, los métodos tradicionales también fueron valiosos al identificar especies comerciales como el bocachico, la doncella y el cachorro.
Luego de otro estudio preliminar desarrollado por el mismo grupo, publicado en la revista
Environmental DNA, se puso en evidencia la limitada información de biodiversidad de peces Amazónicos disponible en las bases de datos genómicas. Esta información es necesaria para poder usar la
técnica de ADN ambiental de manera más eficaz. Por ello, trabajaron en un proyecto paralelo enfocado a generar códigos de barra de ADN de más de 100 especies de peces amazónicos. Para este objetivo, las muestras se obtuvieron utilizando métodos no invasivos, como fin clipping (corte de aleta) e hisopado, siendo el primero el más eficiente para obtener material genético de alta calidad.
“El ADN ambiental no solo nos ayuda a conocer qué especies habitan estas pozas, sino que puede ser clave para alertar sobre la presencia de peces comestibles potencialmente contaminados y proteger la salud de las comunidades amazónicas”, subraya la ingeniera Camila Timaná, ex-alumna de UTEC e investigadora principal de esta iniciativa.
En general, el ADN ambiental probó ser una herramienta eficiente y escalable que permite detectar especies poco registradas, logrando una identificación más rápida, económica y precisa. Esta herramienta puede asistir a los esfuerzos de restauración ecológica y conservación de la biodiversidad en zonas afectadas por actividades extractivas y otras presiones antropogénicas.
La investigación subraya la importancia de restaurar y mantener conexiones naturales entre los ecosistemas acuáticos, como parte de los esfuerzos de recuperación ambiental en la Amazonía. Los científicos recomiendan que futuros proyectos de restauración enfaticen en reconectar estas lagunas con ríos y arroyos cercanos.